
El precio por la libertad era que la llamaran ramera, diablesa, bruja.
Ahora moraba en los abismos, donde no tenía que someterse a nadie.
Reinaba en la noche y en lo prohibido. Era madre de demonios y acechaba
el lado oscuro de los hombres. Estaba sentada en la esquina de la luna
negra, peinándose el rojo y abundante cabello. Abandonó el Paraíso y le
costó el olvido. Sonrió, nunca lo consiguieron del todo.
Ella era Lilith, la primera mujer del mundo.
:) Gracias por esta reivindicación de Lilith...a mi me parece que la historia ha sido injusta con ella, es lo que tiene separarse de las normas machistas de los sistemas patriarcales que nos aplastan. Ella es un personaje que me fascina, desde el simple hecho de ser demonizada por una sociedad machista a la que ella decidió retar y confrontar.
ResponderEliminarUn abrazo Cris!
Gracias por tu comentario. Tardé en conocer a Lilith, aún hoy sigue siendo muy desconocida. A mí también me fascina su historia y la valentía que tuvo.
ResponderEliminarUn abrazo, Juana.
Excelente el relato de Lilit!!! Una diablesa, como a mi me gustan!!! Felicitaciones.
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